Durante la hospitalización, el médico y la enfermera explicarán cómo cuidar la herida quirúrgica. Es esencial mantener la herida limpia y bien cuidada para evitar complicaciones, mejorar la cicatrización y minimizar cicatrices. Se recomienda:
Lavarse las manos antes y después de tratar la herida.
Secarla suavemente tras la ducha sin frotar.
Retirar apósitos con cuidado, humedeciéndolos si es necesario, siempre en dirección de la cicatriz.
Limpiar con suero fisiológico, aplicar antiséptico (como clorhexidina) y cubrir o dejar al aire según indicación médica.
Evitar apósitos muy oclusivos y cambiarlos si se humedecen.
Proteger con apósitos ligeros si la herida está en zonas de roce.
Seguir instrucciones especiales si la cirugía fue compleja (plástica, mucosas, injertos).
Usar protección solar total si la herida queda expuesta.
Mantener una dieta saludable, tomar los medicamentos y analgésicos según lo indicado.
Consultar al médico si se presentan:
Bordes abiertos o puntos sueltos.
Sangrado persistente.
Inflamación exagerada.
Fiebre alta (más de 38 °C).
Signos de infección: calor, dolor, secreción purulenta.
Problemas de circulación: piel pálida o violácea, frialdad, pérdida de sensibilidad.
https://www.quironsalud.com/hospital-madrid/es/cuidado-herida-quirurgica-domicilio
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.